sábado, 30 de julio de 2011

La amistad y sus tiempos

No elegimos a la familia, pero sí a los amigos. Al menos eso creíamos hasta ahora. Durante la última década, el sociólogo holandés Gerald Mollehorst ha llevado a cabo un estudio con 1.000 sujetos de edades comprendidas entre 18 y 65 años para intentar comprobar hasta qué punto tenemos el “control” nuestra red de contactos. Y ha llegado a la conclusión de que las elecciones personales a la hora de elegir amigos están muy limitadas por las escasas oportunidades de conocer nuevas personas. Algo que demuestra el hecho de que “habitualmente establecemos nuevas relaciones en los mismos entornos en los que conocimos a nuestros antiguos amigos”, asegura Mollehorst.
Además, según Mollenhorst sólo el 48% de nuestros amigos permanece con nosotros transcurridos 7 años. Y sólo un 30% de nuestros contactos cercanos se mantiene en la misma posición de confianza y cercanía pasado ese tiempo.
Fuente: @muyinteresante

lunes, 25 de julio de 2011

Lucian Freud (1922-2011)

Pintor inglés de origen alemán, creador de obras precisas y realistas, conocido por su extraordinaria maestría en la representación de las figuras humanas. Nieto de Sigmund Freud, nació en Berlín el 8 de diciembre de 1922 y emigró a Inglaterra con su familia en 1933. Entre 1938 y 1943 estudió arte en Londres y en Dedham. Alcanzó fama internacional durante la década de 1950 y desde ese año se han llevado a cabo numerosas exposiciones de su obra por todo el mundo. Aunque en su primera etapa experimentó dentro del surrealismo y el neorromanticismo, encontró su estilo personal en obras de un realismo muy detallado como, por ejemplo, en el sombrío cuadro Interior en Paddington (1951, Galería de Arte Walker, Liverpool). Entre sus últimas pinturas, caracterizadas por una pincelada más expresiva y un mayor contraste de color, destacan una serie de retratos de su madre de gran penetración psicológica. Freud fue uno de las artistas más representativos de su generación, y ha desempeñado un papel vital en la continuación de la tradición figurativa en la pintura británica del siglo XX.
Fuente: http://www.epdlp.com/pintor.php?id=250
@LibreriasGandhi

sábado, 23 de julio de 2011

Barcelona nombrada capital de la telefonía móvil.

El GSMA, quien representa los intereses de los operadores móviles de 219 países distintos y cerca de 800 compañías acaba de nombrar Barcelona como Mobile World Capital de 2012 a 2018. Este nombramiento implica que, durante ese periodo, en la ciudad condal se celebrará el congreso mundial de telefonía móvil.
Como explicaba el director ejecutivo del GSMA, John Hoffman, "Estamos encantados de anunciar que Barcelona será la Mobile World Capital en los próximos siete años". De este modo, España a través de la capital de Cataluña será un referente internacional del mundo de las nuevas tecnologías.
En la designación ha tenido mucho que ver el último y exitoso congreso mundial celebrado en la ciudad mediterránea. Como apuntaba Hoffman, "Todas las ciudades que competían por el título presentaron ofertas muy innovadoras y atractivas, pero al final, Barcelona demostró que verdaderamente se merece el título de Mobile World Capital, por su combinación excepcional de feria de exposiciones e instalaciones para conferencias, su red de transportes e infraestructura hotelera, así como por su compromiso de ampliar el alcance de la movilidad en Barcelona, Cataluña y España, y el fuerte apoyo de los sectores público y privado".
Además del Mobile World Congress, la Mobile Worl Capital cuenta con dos eventos de gran relevancia: el Centro mundial del Móvil y el Festival Mundial del Móvil. El primero contará con exposiciones que entrelacen la cultura y la innovación, mientras que el Festival Mundial del Móvil se dirige al público mayoritario e incorpora actividades diversas: desde eventos deportivos hasta festivales de música y arte.
Barcelona se impuso en la final a otras ciudades europeas como Milán, Munich y París, aunque inicialmente se presentaron 30 ciudades de todo el mundo
Fuente: @muyinteresante:

miércoles, 20 de julio de 2011

Santucho por Vera Carnovale: "Los combatientes"

Vera Carnovale: “En el imaginario partidario, Santucho encarna todos los valores del militante ideal”
A 35 años de la muerte de Mario Roberto Santucho, la historiadora habla de Los combatientes (Siglo XXI), su flamante libro en el que plantea una perspectiva novedosa para abordar la historia del PRT-ERP, su identidad partidiaria. “En general se preguntan dónde estuvo el error, pero no explican por qué actuaron como actuaron”, aseguró.
Se cumplen 35 años de la muerte de Mario Roberto Santucho, el santiagueño líder de PRT-ERP. En sintonía, por azar o por astucia editorial, acaba de aparecer Los combatientes (Siglo XXI), el flamante libro de la historiadora Vera Carnovale, una investigación de rigor académico sobre la principal organización revolucionaria de izquierda del país. Enfocada en los aspectos centrales del universo partidario, la autora busca entender y explicar por qué los militantes actuaron como actuaron. La inspiración marxista, la lectura de la revolución cubana, el ideal del hombre nuevo, el ejemplo sacrificial del guevarismo, son revisitados a través del estudio de los documentos del partido (El combatiente, Estrella roja, correspondencia, etc.) y una serie de entrevistas con los sobrevivientes. Carnovale, cuyo libro está basado en la que fue su tesis doctoral, recibió a Revistaenie.com en la sede del CEDINCI, donde trabaja hace diez años. Entre imágenes de una muestra sobre Karl Marx y miles de libros y archivos de la “cultura de izquierda en Argentinas” la autora busca explicaciones y respuestas para entender el imaginario perretista.
-¿Por qué elegiste la identidad del PRT ERP como eje de tu investigación, una perspectiva distinta a la de otros libros?
Una insatisfacción frente a los enfoques de los trabajos más conocidos, que hacían hincapié esta idea de hacer un balance a partir de la derrota de la organización. Se preguntan dónde estuvo el error. Y entonces se cuestionan ciertas estrategias de la lucha armada, por ejemplo. Pero no explican por qué los actores actuaron como actuaron, por qué llevaron adelante esa línea política, sino que apelan a una mirada prescriptiva, diciendo el error estuvo acá, se debió hacer así o asá. Con el presupuesto de que la historia podría haber sido otra, pensando que la revolución hubiera triunfado si no se cometían esos errores. Hay una premisa que no se coteja con el sistema de creencias partidarias.
-Y es ese sistema el que los lleva a la muerte, a entregarse por completo sin medir las consecuencias.
Sí, es una identidad, un imaginario y un conjunto de valores morales marcado por una fuerte ética sacrificial. No hay vida fuera de la revolución, en palabras del Che Guevara. El juramento es a vencer o morir, cualquier retroceso es percibido como una traición.
-En una revolución verdadera, se triunfa o se muere…
Exacto. Es la consigna. No hay negociación posible en el ideario de la revolución. En la revolución, como en la guerra, el sentido debe ser total, de otra manera los hombres no estarían dispuestos ni a morir ni a matar.
-Esa insatisfacción que te llevó a escribir el libro, ¿se transforma en un acto reivindicatorio?
Intenté desplegar la lógica y la subjetividad desde la perspectiva de la organización. No tengo una voluntad valorativa: ni prescriptiva como otras publicaciones ni reivindicativas como muchas memorias militantes. Trato de entender y explicar por qué actuaron como actuaron y no de otra manera. Digo que con este sistema de creencias, de mandatos morales, era imposible que actuaran de otra manera.
-El PRT lo decía de otra manera, buscaba el socialismo y, a su vez, quería ofrecer una lección de dignidad a través de sus prácticas, ¿lo logró?
Fueron terriblemente fieles a lo que postularon. Y la mayoría de los militantes que entrevisté se siente muy digna con su propia historia.
-Por la perspectiva del libro, elegiste contar la historia desde adentro, con muy pocos testimonios externos a la organización, ¿por qué?
Fue una decisión previa. Fuentes de época y testimonios provienen casi en su totalidad de la organización. Ahora la deuda es poner en diálogo esa subjetividad con la de otros actores sociales. Ver qué pasaba en la fábrica, por ejemplo, pero ya no desde la perspectiva perretista, sino de los obreros. Es una deuda pendiente, que lamento no haber podido cumplir. Allí se juegan los famosos desajustes.
-Una de las marcas del PRT ERP es la corta vida del movimiento, la aniquilación temprana de sus mejores cuadros… Es cierto que su origen puede rastrearse muy atrás, pero su vida se diluye en apenas 10 años, en los que deben masticar y digerir todo su andamiaje ideológico y afrontar una praxis revolucionaria… Marxismo clásico, leninismo, trotskismo, revolución cubana, latinoamericanismo… ¿Qué destacarías en esa amalgama de corrientes?
Primero, el fuerte componente trotskista. El PRT nace del cruce del FRIP y de Palabra Obrera, y el marxismo leninismo le llega al FRIP desde Palabra Obrera. Y cuando Santucho (FRIP) rompe con Moreno (PO), muchos cuadros de Palabra Obrera se quedan con Santucho, y luego serán cuadros muy destacados dentro de la organización. Luis Ortolani, que escribió ese famoso libro Moral y proletarización, es uno de ellos. Hay una marca trotskista muy fuerte, aunque el PRT se separa de la Cuarta Internacional en el 73. Luego, sin lugar a dudas, el Guevarismo que otorga la convicción de que la acción armada crea conciencia para la revolución, que despierta la conciencia de las masas, y también un conjunto de valores ético-morales, dentro de los cuales sobresale la ética del sacrificio, que va a modelar la subjetividad militante. Del leninismo toman el modelo de organización, la disciplina partidaria, la estructura celular compartimentada. No renuncian a ninguno de estos componentes. Y aparece también maoísmo, que influye en la proletarización del partido, en la convivencia de los intelectuales con las masas, que lava de vicios morales al intelectual pequeño burgués. Las masas son el lugar de mayor pureza ideológica.
-Con semejante cantidad de fuentes, las rupturas, una constante en los partidos de izquierda, son prácticamente inevitables. ¿Por qué se impone la línea de Santucho?
Quizás porque en el imaginario partidario Santucho encarna todos los valores de ese militante ideal que pretenden construir. Incluso en cosas tan discutibles como ser callado o ser humilde, su figura proyecta muchos de esos valores. Además, viene del norte, es morocho, tiene un componente proletario…
-Y tenía un hermano seminarista…
Hay quienes piensan que esta ética sacrificial, con muchísimos puntos en común con el cristianismo, viene también de la propia familia Santucho.
-Pero es una mezcla que merece otro análisis, porque todas sus demás fuentes son anticlericales, ¿cómo se explica?
En Latinoamérica hay un proceso de radicalización del cristianismo que permite un diálogo con el marxismo. Ese universo de revolucionarios relee la historia del cristianismo. Cito una carta de Santucho a su hermano en la que le dice que los herederos de Cristo son los revolucionarios, que pelean por un mundo mejor. Hay una secularización del cristianismo. Y no solo en el PRT.
-En esa construcción ideológica, surge rápido la importancia del Partido, anteponer la política al fusil, algo que en la lucha armada es difícil de sostener. El peligro de confundir fines y medios, como dice Hannah Arendt, de que lo militar prime sobre lo político, ¿se puede separar?
Desde mi perspectiva, nada es más difícil en la historia que separar política de violencia. Sería presuponer que existe una política sin violencia, aunque esta sea simbólica, o una violencia sin marcas de la política. Preferí pensar el sentido que el PRT le atribuía a la acción armada en las distintas coyunturas.
-¿Por ejemplo?
A partir del 73 se intensificó la acción armada, se abrió un frente en Tucumán, se intensificaron los ajusticiamientos, se intentó regularizar le ejército del PRT. Ahora, todo eso ya estaba pensado desde 1968. Si leemos el librito rojo, allí anticipan todo lo que finalmente va a ocurrir. La militarización, la intensificación del accionar armado, existen de manera embrionaria en ese cúmulo de ideas. Guerra popular prolongada, y guevarismo. En un momento de reflujo de las masas, como el 75, funciona el guevarismo: la acción armada genera conciencia, impulsa el accionar de las masas. Eso funciona a nivel de su imaginario y es, en consecuencia, lo que en definitiva hacen.
-Defendiendo derrotas cantadas como el caso de Monte Chingolo, donde son arrasados…
Tiene ese objetivo. Vamos a demostrar la vulnerabilidad del enemigo, vamos a juntar armas para el pueblo, vamos a dar un ejemplo de dignidad, vamos a mantener firme la llama de la resistencia, esa es la frase. Ahí se junta esta profunda convicción de que la acción armada genera conciencia con esta ética sacrificial. La muerte del revolucionario abona el cuerpo colectivo de la revolución. La sangre de hoy abona el camino hacia el socialismo. Por eso sostengo que pasó lo que tenía que pasar.
-Esa capacidad anticipatoria del libro rojo, también lo tienen frente al advenimiento del golpe del 76, que traería una dictadura sanguinaria. ¿Por qué si tiene esa capacidad teórica, de análisis, siguen adelante creyendo incluso en la posibilidad de vencer…?
La derrota no estaba en los cálculos. Hay una certeza profunda en el triunfo de la revolución. Algunos de mis entrevistados piensan que la clase obrera argentina estaba en los umbrales del socialismo.
-Rodolfo Walsh ya había dicho lo contrario…
Pero nadie duda todavía del triunfo. Y si dudan, tienen un compromiso de sangre con los caídos. A vencer o morir. Ante cada muerte nosotros tomaremos su fusil. En esa hermandad, en ese compromiso transita el libro, que por eso se llama Los combatientes. No hay vida fuera de la revolución. Hay una ética sacrificial dentro de estos partidos que son la polis en si misma, y que cubre tanto las expectativas colectivas como las personales. Fuera del partido no hay nada.
-Te referís a los revolucionarios profesionales, pero también el partido se nutre de militantes que van llegando, y que no tienen tan claros esos postulados ideológicos. ¿Cómo se resuelve esa distancia entre Santucho o Menna con la nueva militancia?
Los dirigentes comparten con toda la organización el imaginario, el conjunto de valores del que venimos hablando. El ejemplo más claro está en la caída de Santucho y de Menna. ¿Cómo se explica algo así en cuadros de esa envergadura? ¿Se dejaron morir?
No. Son víctimas de su subjetividad. Cómo Santucho va a alquilar no uno, dos departamentos con ventanas enrejadas. El instructivo guerrillero más básico dice que las casas operativas debían tener un fondo para escaparse. Menna va a alquilar un nebulizador, cuando cae encuentran en su bolsillo una factura de la farmacia con la dirección real de dónde estaba parando. Y esto es comparable incluso a Monte Chingolo. Saben de la infiltración, la desoyen; no prueban las armas; antes de la operación caen varios compañeros que tenían información, y siguen. Y en estas condiciones salen cantando a atacar Monte Chingolo. Y en alpargatas.
-Santucho aparece mucho en el libro, pero sólo en su relación con el partido, ¿por qué?
Intenté reconstruir la subjetividad colectiva. No me gustan las intervenciones que buscan una diferenciación radical entre las direcciones y el grueso de la militancia, porque creo que buscan culpabilizar a los líderes y fracasan en ver las responsabilidades compartidas.
-Pero esa no es una crítica que se le haga tanto al ERP, su dirección fue aniquilada, recae más en Montoneros… ¿también la considerás inválida para ese caso?
Sí, porque entiendo que no explica nada. Por supuesto que es esperable que aquel que tiene un puesto de dirección tenga más responsabilidad en los saldos, pero creo que no tiene sentido preguntarse por el rol de las conducciones sino cómo es posible que el conjunto de la militancia los siguiera. La clave está en lo compartido, en el sistema de creencias. Y vale también para la Contraofensiva montonera. Firmenich puede dar cualquier orden, pero por qué le hacen caso, por qué vuelven a la Argentina.
-El libro no trata el vínculo ERP Montoneros, no hay comparaciones, a excepción de ciertas menciones sobre los ajusticiamientos, el secuestro y muerte de Aramburu…
Hay un punto de contacto en algunos ajusticiamientos. En particular en el caso de Aramburu. El móvil es la venganza, la represalia. A Aramburu lo juzgan por la desaparición del cuerpo de Evita y por los fusilamientos de José León Suárez. Y la mayoría de los ajusticiamientos del ERP son en represalia por la tortura, desaparición, y muerte de sus militantes. Pero Montoneros también usa el ajusticiamiento como presión política, cosa que no encontré en el PRT. El asesinato de Rucci, por ejemplo, que se hizo para presionar a Perón y mostrarle la fuerza de la organización.
-Y a través de los testimonios, ¿qué pudiste recavar acerca de esa desconfianza o sospecha que despertaron los cruces previos a la caída de Santucho…?
El hueso duro de roer para ellos es el Peronismo. Para el PRT Perón era el líder de la contrarrevolución en la Argentina. Pero al igual que la mayoría de las agrupaciones de izquierda tiene que sopesar esa idea con el hecho de que las masas se identifican con el peronismo. Eso es difícil de conciliar.
-El famoso debate por el entrismo…
Sí, ese debate. Pero el otro debate es por la necesidad de integrar a las organizaciones hermanas, que son las que apelan a la lucha armada, en una instancia integradora. Eso nunca se llevó a cabo, aunque muchos dijeran que estaban a punto de lograrlo. Y tampoco hubo una relación armónica a nivel militancia. Compiten por lograr la simpatía de los movimientos de masas, y cuando en el 73 llega la JP y arrasa con el trabajo que los otros partidos vienen haciendo hace años, deja heridas. El PRT, y esto es algo que yo no comparto, pensaba que la clase obrera estaba dejando de ser peronista.
-Eso se ve frente a la opción electoral, el mismo Agustín Tosco lo explica de algún modo cuando cierra la posibilidad a la fórmula Tosco-Frondizi porque dividiría al movimiento obrero…
Se da cuenta de que no se le puede dar la espalda al peronismo. Y también aparece luego el problema de la lucha armada contra el gobierno de Cámpora, que trae aparejados muchos obstáculos.
-Ellos ven en Cámpora una continuidad del régimen, descreen de esa democracia. Y Campora, aunque libera a los presos políticos firma el Pacto Social, un tremendo ajuste…
Y el ministro de Bienestar Social es López Rega, eso está claro. Antes de que ganara Cámpora el PRT vaticina cuáles iban a ser los problemas del peronismo en el poder. Dice que no va a poder satisfacer las demandas del movimiento de masas, porque no está en su esencia, y que se viene la derechización, los límites a la protesta social. La pregunta era si la lucha armada torcería este rumbo pero lo que en realidad sucede es generar más represión.
-¿Cómo se ven tus entrevistados, estos ex PRT en la coyuntura actual?
Hay un abanico muy grande. Van desde la reivindicación absoluta a cuestionamientos de diversa índole: ideológicos, políticos, éticos. Pero casi todos recuerdan esa experiencia como una época de mucha intensidad y plenitud, aunque no puedan creer las cosas que hacían. No se si tienen nostalgia, pero es algo de lo que no se arrepienten.
-¿Y en relación a los juicios que se vienen llevando a cabo?
Es interesante lo que pasa allí, porque cuando la consigna es a vencer o morir, el sobreviviente no tiene lugar. Los juicios los devuelven a un rol protagónico, porque pueden aportar sus testimonios e información al armado de este rompecabezas, aunque para muchos resulta muy conmovedor, les devuelve algo de la vitalidad de aquellos años. Hoy, aunque fueron derrotados, algo pueden hacer o aportar por aquéllos compañeros a los que los unía un juramento de sangre. Para reivindicarlos como aquéllos militantes que dieron la vida por un mundo mejor.
Fuente: @revistaenie

domingo, 17 de julio de 2011

"Superman vs. Muhammad Ali"

Uno siempre estaba liado con los planes diabólicos de Lex Luthor, mientras que el otro ya tenía bastante con sus oponentes en los cuadriláteros, pero ambos salieron en ayuda de la raza humana en "Superman vs. Muhammad Ali", un cómic de culto que regresa a las librerías tras treinta años de ausencia.
No ha ocurrido muchas veces a lo largo de la historia, pero Marvel y DC han realizado proyectos conjuntos de forma esporádica. En 1976, por ejemplo, ambas editoriales unieron a dos de sus grandes estrellas en "Superman vs. Spiderman", y cinco años después repetirían experiencia con "Hulk vs. Batman".
Animados por la buena aceptación del primer cómic, los responsables de DC concibieron la idea de ir un paso más allá y juntar a otros dos íconos sin los que no cabe pensar el siglo XX. Esta vez, a diferencia de las anteriores, uno de los protagonistas sería de carne y hueso.
En 1978, Muhammad Ali ya había dejado atrás sus mejores años como profesional del boxeo, una carrera magnífica en la que derrotó a oponentes como el carcelario Joe Frazier, el inseguro Floyd Patterson o a aquella bestia de músculos como melones llamada George Foreman.
Aunque seguía compitiendo al máximo nivel, Ali ya no volaba como una mariposa ni picaba como una abeja. Seguía teniendo el cariño del público, sí, pero ya no era capaz de noquear a púgiles mediocres como Leon Spinks, que le arrebató el título de los Pesos Pesados en febrero de aquel año.
Pocos meses antes, Ali había recibido una oferta para subirse al ring contra el enemigo más poderoso que jamás haya enfrentado: Superman. No resultó tarea fácil convencer al boxeador, que finalmente accedió a convertirse en personaje de cómic, siempre que sus mánagers pudieran controlar en todo momento el proceso creativo.
La obra recayó en manos de Neal Adams y Denny O'Neil, una pareja de autores que ya había firmado grandes trabajos en series míticas como "Linterna Verde", "Flecha Verde" o "Batman". O'Neil abandonó el proyecto antes de su conclusión, pero ya había trazado las líneas maestras de la historia, que nunca se ha destacado por su originalidad.
El guionista creó una publicación comercial, lleno de tópicos recurrentes, que no hizo justicia a la maravillosa tarea gráfica de Adams, capaz de transformar una obra insulsa en un espectáculo visual de primer orden. Sólo hay que echar un vistazo a la forma de capturar la gestualidad de Ali, que en estas páginas queda retratadas con precisión casi fotográfica.
"Superman vs. Muhammad Ali" nos lleva de viaje a Metrópolis, donde acaban de aterrizar los Scrubb, una raza alienígena que quiere destruir la Tierra. Para evitarlo, los dos héroes tendrán que enfrentarse entre ellos y dilucidar quién se verá las caras con Hun'Ya, el mejor de los guerreros extraterrestres.
Adams capturó como nadie la esencia del boxeo, la belleza del movimiento llevada a su máxima expresión, en un cómic que destaca por su elevado detallismo, mientras que el entintado original corrió a cargo de Dick Giordano y Terry Austin, otro par de mitos del género superheróico.
La portada del cómic, que amortiza la inversión por sí sola, es una maravilla visual que muestra a Superman y Ali en posición de combate, subidos a un ring, y rodeados por personalidades como Jimmy Carter, Gerald Ford, Raquel Welch, Sonny, Cher, Andy Warhol, Frank Sinatra, Christopher Reeve o The Jackson 5.
En esta época Clark Kent y Luisa Lane trabajaban en la televisión.
La trama arranca con la pareja de periodistas que preparan una entrevista para el noticiero con el famoso pugilista.
Mientras hacen la nota aparece un poderoso extraterrestre que agrede a Lane y está dispuesto a destruir el planeta si no le permiten enfrentarse con el guerrero más poderoso de la Tierra.
Superman aparece enseguida pero Ali se planta y le recuerda al superhéroe con su clásica impronta verbal que él es el más grande del mundo y por lo tanto debe enfrentarse al alienígena.
El extraterrestre entonces decide armar un combate en el espacio para que se defina esta situación.
Superman viaja a la Fortaleza de la Soledad para perder temporalmente sus poderes y no contar con ventaja y la noche del combate Alí le gana.
El Hombre de Acero cae por nock out técnico luego que Ali hace detener la pelea debido a la paliza que le aplicó a Superman.
Durante el resto del cómic, Ali se enfrenta a los campeones extraterrestres mientras Superman disfrazado del entrenador real de Alí, Bundini Brown, se encarga de prevenir la invasión alienígena.
Fue todo un tema hacer este cómic porque por un lado no podían mostrar derrotado a Ali frente a Superman, ya que Muhammad nunca hubiera autorizado la publicación pero tampoco podían retratar de manera débil al superhéroe.
Con la excusa que Superman no tenía poderes la pelea se la dieron victoriosa a Ali.
Fuente: http://www.ambito.com/noticia.asp?id=592865
http://www.hugozapata.com.ar/2010/06/superman-vs-muhammad-ali-un-clasico-del-comic/
@Ambitocom

sábado, 16 de julio de 2011

Llevaban cuernos los cascos de los vikingos?

A pesar de la imagen habitualmente difundida, los vikingos jamás llevaron cuernos en el casco. Las películas pintan a los originarios habitantes de Escandinavia como feroces guerreros con barba pelirroja, torso desnudo y yelmo cornudo, pero la realidad fue diferente. Es verdad que la sociedad vikinga era violenta: en casi todas las tumbas de varones se han encontrado armas. Un guerrero bien equipado debía tener espada, escudo, lanza, hacha y arco con flechas. Pero los yelmos y armaduras que llevan los vikingos de los grabados modernos no aparecen en los hallazgos arqueológicos. Concretamente los cascos con cuernos no se han encontrado jamás entre esos objetos. Son más bien un invento del romanticismo del siglo XIX, que exageró e idealizó la fiereza de aquellos guerreros.-
Fuente: @muyinteresante

domingo, 10 de julio de 2011

Las peores peleas por el legado de escritores y artistas

Después de la tristeza, la pelea por la herencia. Suele ocurrir después de la muerte de personas que fueron célebres, que sus familiares o allegados luego se disputen los bienes y a veces el legado de quien falleció.
La muerte de Ernesto Sabato provocó una disputa por sus bienes que parecía inesperada. A poco más de dos meses de su fallecimiento, un escándalo solapado envuelve a sus herederos, que se disputan no solo propiedades y los derechos sobre su obra, sino principalmente el capital cultural que implica administrar el legado de uno de los escritores argentinos más célebres.
En el centro de la polémica se encuentra Elvira, hermana del candidato a vicepresidente del radicalismo, Javier González Fraga, quien fuera clave en la vejez del autor de El túnel.
El caso de Sabato saca a la luz las polémicas que se suscitan tras la muerte de un escritor: también se pone en juego quién quedará a cargo de las decisiones editoriales sobre la obra y a quiénes irán a parar las regalías por las publicaciones.
Un caso complicado fue el del escritor argentino Roberto Fontanarrosa, que murió el 19 de julio de 2007, víctima de una terrible enfermedad degenerativa.
Una año después se desató la guerra entre la segunda esposa de Fontanarrosa, Gabriela Mahy, y el hijo del rosarino, Franco Fontanarrosa.
Mahy presentó una demanda judicial contra el joven, por el manejo de los derechos de autor y de sus publicaciones.
Pero la pelea continuó y ahora es por una acción legal de Franco Fontanarrosa que se impidió la venta de los libros del escritor y dibujante rosarino.
Los problemas también se suscitan cuando el fallecido no tuvo hijos. Eso es lo que ocurrió con María Elena Walsh, que trascendió que habría pedido que su legado quedara en manos de la fotógrafa Sara Facio, quien convivió con ella hasta su muerte. Sin embargo, los sobrinos de la escritora señalan que ellos deberían ser los herederos.
Otra de las peleas que cada vez que se cumple un nuevo aniversario de la muerte recrudece es la del legado de Jorge Luis Borges.
En junio pasado, al cumplirse 25 años de la muerte del escritor, su viuda María Kodama dio una entrevista en la que atacó a ex colegas del autor, que la cuestionan por ser quien quedó a cargo de su obra.
La disputa también alcanza a la decisión de que los restos de Borges permanezcan en Ginebra en lugar de ser repatriados, como propuso una senadora.
Un caso doloroso es el del artista Eduardo Bergara Leumann.
Su muerte provocó un escándalo entre la familia del ex dueño de "La botica del ángel" y su compañero de toda la vida, Daniel Angelote.
Fuente: http://www.perfil.com/contenidos/2011/07/07/noticia_0019.html
@QueLeer